martes, 1 de mayo de 2007

Elecciones Francesas



No se si alguno os interesará leer lo que hoy escrito. En verdad, ni siquiera se si alguno se dedica a leer lo que pongo aquí, pero he estado siguiendo con cierta antención las elecciones a la presidencia francesa, y quizás como escusa para poner ideas en orden, he decidido escribir sobre ello en el blog. Si en el comentario anterior del blog te aconsejaba que no lo leyeras por duro, este te aconsejo que no lo leas por tostón.

El 22 de abril se celebró la primera ronda de las elecciones francesas a la presidencia. Para el que no esté familiarizado con el sistema francés, sería bueno que supiera que hay ciertas diferencias con el español: es un sistema presidencial, no parlamentario; el jefe de gobierno tiene unos poderes muchos más amplios que en España (donde en verdad no tiene ninguna), como nombrar al primer ministro etc. Vamos, que Francia es en muchos casos una monarquía republicana, donde el presidente (elegido democráticamente) tiene practicamente los mismos poderes que un rey constitucional. Además, para elegir al presidente del gobierno, se hacen dos rondas: de la primera ronda salen elegidos dos candidatos, que después tendrán que enfrentarse cara a cara en las segunda ronda, que es este domingo.


Primero, hagamos un pequeño croquis de la situación política francesa. Las elecciones pasadas dieron la gran sorpersa al pasar el ultraconservador Le Pen a la segunda ronda junto a Chirac. Esto se debió al pasotismo de la población francesa, que electoralmente se tradujo en una amplia abstención. Ante el temor de que Le Pen pudiera morar en Eliseo supuso que toda la izquierda votara por Chirac, algo que en otra situación sería impensable. Así, obutvo con un holgado 85% otros cuantos años que le premitirían no ser juzgado por ciertos temas un tanto peliagudos, como cierto asesinato mientras era alcalde de París. De los años de la presidencia de Chirac lo más remarcable es el no en el referéndum a la constitución europea, los disturbios en los suburbios y la lenta pero continua recesión económica que sufría el país. Y así se plantearon las nuevas elecciones.

El candidato por el UNP (el partido creado por Chirac) era Nicolas Sarkozy, ministro de interior durante la anterior legislatura que no dudó de calificar de chusma a los jóvenes que llevaron a cabo los disturbios en las ``banlieues ´´. Por el Partido Socialista de presentó a Segolene Royal, una mujer hija de un militar destinado en Africa. Pero, a mi entender el candidato más interesante era Bayrou (UDF), político bearnés que está teniendo un protagonismo espectular, siendo sus votantes los qu tendrán la llave del Elíseo en la segunda ronda. También esta Le Pen y su Frente Nacional, los trosquitas, los comunistas, los verdes y hasta un partido de pesca y caza.

La campaña electoral estuvo marcada por los continuos rifi-rafes entre el conservador y la socialista, más centrada en los debates sobre la vida personal de los candidatos que en los verdaderos proyectos. Royal fue duramente crtiticada por su model económico, prometiendo ayudas y más ayudas, la defensa de la jornada laboral de 35 horas y se presentó una y otra vez como una madre de una familia perfecta. Quizás, lo más inetersante que haya dicho para llegar a la presidencia es que es mujer. Los clásicos del socialismo francés no eran capaz de entender las posturas y proyectos de esta mujer, y se vio abandonada por los pesos pesados del partido.

Sobre Sarkozy, anduvo de polémica en polémica, como cuando afirmó que pederastas y violadores estaban predestinados genéticamente a serlo. Con un modelo económico más fuerte que el de Royal, aparecía en todas las encuestas como favorito. Aunque seguramente en el aspecto en el que más se ha centrado este candidato sea en la ``identidad nacional´´ francesa. Parece ser que las identidades traen de cabeza a la derecha tanto aquí como allá. La diferencia es que en Francia los magrebíes son una gran parte de la población, una imensísima parte. Y los franceses descendientes de franceses ven con mucho miedo esta cada vez mayor afluencia. Y pues bueno, seamos sinceros, este miedo es bastante normal. El problema es que Sarkozy (aunque más Le Pen) trabajen por convertir este miedo en odio. Y de ahí a la xenofobia no hay nada. Pero ya se verá, que tampoco soy vidente (¡menos mal!).

De lo que se ha hablado poco, poco, poco es de Europa, pero se podría decir que mientras Sarkozy es unh euroescéptico, la socialista defendaría un pequeño grupo de países que aceptaran una corta constitución a la que luego se fueran sumando otros países.

Pero había un tercero en discordia: Francois Bayrou. Perteneciente a la tradición democratacristiana, su partido representa al centro. Con un discurso centrado sobre todo en la economía, representaba la alternativa a los dos candidatos anteriores. Dejado de lado por la prensa, ha sido la gran sorpresa en las elecciones, consiguiendo un 18% de los votos. Y es que parece ser que la tradicional bipolarización francesa estállegando a su fín. Y no sería de extrañar, que a medio plazo el sistema que De Gaulle instaurara dejara paso a uno parlamentario.

Al final, pasaron a la segunda ronda Segolene Royal (28.5%) y Nicolas Sarkozy (31%), que se enfrentarán en la segunda ronda. Parece ser que Sarkozy será el futuro presidente de la República, sobre todo después del debate de anoche, donde Royal tuvo un traspiés al salirse de sus casillas. Pero Bayrou, que ha sabido jugar sus cartas puesta la vista en las elecciones al congreso, aunque haya hecho pequeños guiños a la socialista, no ha dado consigna de voto a sus votantes. Del conservador crítica el inminente peligro que supone para las iunstituciones democráticas y el retroceso social que traería, además de las medida económicas ultraliberales que defiende la extrema derecha. De Segolene critica que no crea que sea capaz de sacar a la economía francesa del agujero donde anda y la politica de ayudas sociales que defiende (típica también de la izquierda).

Bayrou, de cara a elecciones al parlamento galo, ha refundado el centro francés en un nuevo partido, el Partido Demócrata, inspirado en el partido americano. En el se reúnen corrientes democratacristianas, liberales y hasta una sector de la socialdemocracia.

Y es que si nos fijamos, algo está cambiando en el marco político europeo: la Margarita y los demócratas de izquierdas (escisión del Partido Comunista Italiano) se han unido en un solo partido, el Partido Demócrata Italiano. Y el centro, si nos fijamos se está escorando un poco hacia la izquierda (el PNV pacta con IU, Bayrou hace pequeños guiños a Royal, la Margarita y los Demócratas de Izquierdas se funden un unico partido), además de que cada vez obtiene más votos. La razón para esto seguramente sea que la derecha se está radicalizando a pasos agigantados, y el socialismo está siendo incapaz de resolver grandes problemas, incapaz de generar nuevas ideas ideas y encontrar soluciones. Serán, en mi opinión, estos mismos centristas (que están unidos en Europa en el Partido Demócrata Europeo) los que conseguirán sacar adelante la unión de Europa. Sin duda, están habiendo pequeños cambios en Europa, por los están habiendo gigantescos en el mundo.

Pero eso, ya, es otro artículo.